28 de abril de 2009

Ensayo (en imagen) sobre la Influenza

Sin palabras

26 de marzo de 2009

Mothernidades en pixeles

Encuentros

Aunque tuve enmedio un viaje de dos días, pude asomar las narices al XI Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe. Debo confesar que asistir era un sueño de juventud, siempre que sabía de ellos me decía, "ouch, cómo quisiera estar ahí". Al paso de los años mi feminismo se fue convirtiendo en algo más enfocado al estudio de la teoría feminista y la historia de las mujeres, así que mi fascinación por el mov. feminista de ALyC siempre venía en libros, artículos, revistas... y claro, el capítulo de los encuentros me seguía resultando fascinante. Cuando supe que este año sería en el D.F. ya estaba reapuntada para ir. Varias de mis compañeras de la ong donde trabajo y de otras con las que solemos coordinarnos también asistieron. De lo primero que escuché decir antes del Encuentro fue algo así como esos encuentros son "caca". El segundo preámbulo fue un artículo de Ximena Bedregal que llegó a mi correo electrónico que comienza así:

Dos encuentros se realizarán este marzo en México. Aunque uno de ellos se llame autónomo, no hay muchas diferencias entre ambos. La colectiva de Feministas Cómplices no asistirá a ninguno. Declaramos que esos feminismos fracasaron. (completo aquí)

Y de ahí me seguí con este otro: REFLEXIONES EPISTOLARES SOBRE EL PRÓXIMO 11avo ENCUENTRO FEMINISTA LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE

¡Qué fuerte! Para los dos lectores que no se fueron a los links y que se dieron cuenta que era más interesante que las "reflexiones de la mothernidades". Las verdades duelen. ¿Cómo responder a eso? Tema de otro post, tal vez. Mal comienzo para "mi primera vez" en las grandes ligas de la tecnocracia de género, me dije. Hasta consideré buen detalle tener que ausentarme a Sonora por dos días. En fin, ya estaba ahí, en pleno centro de la ciudad, estaba perdida y no precisamente por que me equivocara de estación de metro, sino porque a pesar de que veía caras bien conocidas, no le veía ni pies de cabeza. La plenaria estaba ya arrancada y no pude seguir a las vacas sagradas del encuentro. Una tertulia en vivo y a todo color que nomás no le encontré el hilo. Vinieron las mesas de debate y oohhhh, me dije por qué no me metí mejor a la sesión de cine. El tema era "fundamentalismos" y me dio tanta flojera. En un Encuentro donde cabe toooodo en el fondo no queda nada. Regresé en el último día del Encuentro, ya sólo para escuchar los "tan ansiados posicionamientos políticos" de las distintas identidades de las mujeres. Y todos, todos, sin excepción utilizaban frases bien armaditas que al final de tanto repetir quedan totalmente vacías: "somos mujeres, feministas, lesbianas, afroamericanas, indígenas, trans..., EXIGIMOS...". Al final me sentí extraña al mirar en uno de los colectivos de mujeres a un viejo compañero de trabajo (llamémosle "Pedro") convertido en toda una activista transgénero, era raro ver a Pedro hablando (a través del posicionamiento) de lo que significa ser mujer y, me extrañó aún más, cuando entre las reivindicaciones del colectivo exigieron la despenalización del aborto, no es que descalifique la solidaridad para esta demanda, sino que la asuman como propia. Yo esperaba que al final el sentido de dividir a cada colectivo era para escuchar la especificidad de las identidades, no para escuchar 10 veces el mismo speech. En fin, medio estuve y ahora medio regreso aquí. PD. Besos para mirober.

28 de enero de 2009

Las mothernidades siguen pero...

5 de enero de 2009

La carta a las Reinas Magas

Todo listo para escribir la carta:
"Decidimos" varios cambios: nada de Santos, Reyes ni Reinas, escribiríamos a los duendes, comenzaríamos por cuestiones de fondo y dejaríamos la mochila de rueditas y el libro musical de Barney para lamilena, los zapatos para lamother y los seminarios de Lacan para elrober para el final de la carta y con la aclaración de que siempre y cuando la crisis no estuviera cabrona:
En esas andábamos cuando, nada, que lamilena cambió de planes:

23 de diciembre de 2008

sniff, sniff

... ay, la Navidad.

20 de noviembre de 2008

De mamá a papita

Entre muchas otras cosas, Milena ha comenzado a hablar. Desde su primer "ma-má" de hace algunos meses ha evolucionado bastante y en tan poco tiempo, debo decirlo, ha pasado por varias etapas. Ahora justamente el "mamá" no existe. Así de simple. La palabra "mamá", esa tan venerada, ha sido borrada del incipiente vocabulario del Milena. ¿Qué dirán los psicoanalistas de esto?: lo imaginario está estructurado por el lenguaje. ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿?????????????????
Escena nuestra de todos los días:
Ella junto a su papá (el aquí y mundialmente conocido como elrober), yo caminando a unos metros y Milena grita al verme: "¡¡¡¡Papá!!!!!". "No soy papá, soy ma-má, ma-má", le digo cariñosamente (aunque en el fondo me sale un espontáneo "¡carajo!). Ella dice "sí, papá".
Diálogo de todos los días con mi hija:
-Yo: No papá, soy mamá
-Milena: papá
-Yo: Di mamá
-Milena: papá
-Yo: no, mamá
-Milena: papá
-Yo: mamá
-Milena: papá
Uffff, agotador.
Finalmente hace un rato, la escuché a lo lejos gritar "mmaaaaaaaa". Dije, ah qué linda me dice "má" de cariño. Cuando llegué a donde estaba, oh decepción, pedía más (maaaaaaaaaaaa) pasitas porque las de su plato ya le habían acabado.
Y así me paso el día, corrigiendo y pidiendo un "mamá", nada. Hoy, de plano, antes de dormirla, estábamos jugando en la cama y me decía, como siempre lo hace, "papá", elrober intervino y dijo "no es papá, es mamita". Milena respondió: "sí, papita".
Había leído que generalmente sucede al revés, papá es mamá y mamá siempre es mamá, pero en nuestro caso no es así. ¿Qué dirán los psicoanalistas? ¿qué dirán las feministas? ¿por qué me borró de su vocabulario? ¿Estoy haciendo algo mal? ¿o todo lo contrario? Si de lo que se trata aquí es de construir una maternidad NO light y fuera de las reglas, será que este lapsus en su lenguaje estará diciendo que vamos por buen camino. Uffff.
Esta es una verdadera historia de resistencia (y de la vida real) a una maternidad light. En esto me reafirmo y de esto me agarro.
Actualización:
Cualquiera: "Milena, cómo se llama mamá".
Milena: "papá".

17 de octubre de 2008

y, sin embargo, no me da la vida

Una vez evidenciado que el tiempo está a mi favor y, sobre todo, que el botox funciona (jajaja), tengo que agregar que, pese a todo, "no me da la vida". Frase de reciente conocimiento para mí, que la mayor parte de las mujeres con las que "me junto" utiliza.
Cuando regresé de L'Argentine, hace ya casi dos años (snif), yo venía relajada, después de un año sabático chiiiiiiiinnnnngonnnn-chidín, con sobredósis de swastya yoga y... claro, con seis meses de embarazo lo que me marcaba un ritmo tranqui, pero mis amadas amigas, workholicas diagnosticadas y obsesivas absolutas, se encargaron de llenar mi agenda de citas canceladas y, en el mejor de los casos, de darme unos minutos junto a ellas y sus respectivas computadoras. No les daba, ni les da, la vida para... ¿?
Y ahora, yo, cansada me obligo a decir "no me da la vida" ni para terminar este post. ¿Alguien me explica?

23 de septiembre de 2008

El tiempo: a mi favor

Las cosas pasan bastante rápido y ni tiempo para para éste, mi pendientito favorito. Ahora al menos me acerco por acá para presentar mi nuevo look, incluyendo mi ya no tan nuevo piercing, es más pequeño del que solía usar, pero está igualmente lindo.

Grrrr...

26 de agosto de 2008

No es un partido de fut...

Día dos
Marcador parcial: 2-0
(El primero fue, por llamarlo de alguna manera, un gol sublime)

7 de agosto de 2008

¿Política fresa?

Trabajar en una ong ya no es lo que era antes, al menos lo que yo pensaba cuando tenía 21 años (hace poco, en realidad). Cuando recién salía de la universidad mi sueño era trabajar en una, especialmente en una feminista. No me importaba que fueran sueldos bajos y mucho trabajo, lo importante era el compromiso social y poder hacer lo me apasionaba, además, como dato superfluo: mi "pandrosidad" era un buen punto para el look ong. Los caminos de la vida no fueron como yo pensaba, me fui a trabajar a una consultora política, luego la maestría, luego el doctorado, luego Milena... al regreso: una ONG y, lo admito, ya no estaba en mis planes, ni era mi plan A. Tenía prejuicios mal fundados.
Estoy realmente sorprendida de lo errada que estaba. Muchos dirán que es una manera de hacer política mucho más fresa... mmmhhhh: quizá. No discutiré eso, por ahora. No sé, tal vez lo único que ha cambiado es que ahora me he vuelto más fresita. Ouch. Ufff, es que la lucha es taaaaan dura. Bueno, yo me entiendo. La única neta es que estoy bien chida aquí (y allá).

23 de julio de 2008

Mis pendientitos

Mi vida siempre está marcada por "mis pendientes": tesis de doctorado, artículos por escribir, novelas por escribir (jajaja, no eso no), digo, por leer, arreglar mi ropa en el ropero (me encanta esa palabra), trabajo a la mitad en la ong que siempre se interrumpe por algo más urgente... Casi lo único que no espera, son los gritos de Milena pidiendo auxilio para que la saquen de la cuna después de una buena siesta. Una agenda con mil recaditos y post-it por todos lados con la lista de mis pendientitos son un alimento grato en mi vida.
Y así, mi vida se llena de pendientitos que voy rayando con una sonrisa de oreja a oreja cuando dejan de ser pendientitos. Con el mismo gusto aunque con cierta angustia, a veces cuando me caga hacer ciertas cosas también con cierto encabronamiento, escribo un nuevo post-it con un nuevo pendiente.
De hecho me cagan las agendas electrónicas porque eso de tener todo escrito en un solo lugar, sin los colores chillantes de los post-it, todo ordenado... me genera harta güeva. Necesito ver cierto caos para presionarme, organizarme. Sentir que tengo tantas cosas por hacer (importantes, menos importantes, absurdas, estresantes...) y, claro hacerlas, me genera una buena dósis de vitamina en la vida. Al fin, neúrotica.

(eso de "pendientitos" se lo debo a mirober, que siempre que quiere recordarme algo, me dice "apúntalo en tus pendientitos")

11 de junio de 2008

Vida cotidiana y trabajo

Ya se sabe, en la modernidad (y ahora en las mothernidades) no hay un límite entre tales cosas, menos cuando el trabajo está estrechamente ligado con tus propias convicciones, luchas e intereses intelectuales, en este caso, en realidad uno puede sentirse afortunad@. Es felizmente mi caso. Pero también me ha tocado estar en situaciones MUY diferentes.
Unos años atrás: "la panza es primero".
Vivía en Madrid y decidí trabajar de mesera en un restaurante mexicano muy naco-chido-cool. En pleno barrio de Chueca, moda rosa, mucha fashion, mucho gay guapo, mucha marcha, mucho mexican@ buscando el taco picosón... ahí justo está "la panza es primero" (cuando conocía al dueño, de cuyo nombre no puedo ni me interesa acordarme, sabía a qué se refería exactamente el nombre del lugar). Pues ahí estaba yo, con mis t-shirt que decían "estoy bien chida" y "hecho en México", mi mandil largo y rodeada de pura belleza mexicana (ja) y música que iba de Rigo Tovar, pasando por Paquita la del Barrio, los Tigres del Norte, Botellita de Jérez, a Café Tacuba (por cierto, nunca entendí qué hacía Shakira en el repertorio musical).
Pues nada, ahí estaba yo, decidida a que mi trabajo de fin de semana se quedara sólo ahí: en las noches del fin de semana. Los primeros dos fines de semana de trabajo estuve literalmente muerta, no sentía los pies, mi cabeza olía a enchiladas y me dolía hasta el pelo. Después ya superé las desveladas... creí que ya todo iría bien, hasta que después de un mes y algo, mi único tema de conversación serían la receta "secreta" de las margaritas, lo picante de las salsas, los grupos de guapos homosexuales que frecuentaban el lugar... y cuando me ponía profunda: las terribles condiciones laborales, el pésimo sueldo, el nivel de explotación.. grrrr... "La panza es primero" se metió en tan poco tiempo en mi vida que mis tristezas y alegrías comenzaron a girar en cosas tan, pero tan, tontas que hasta pena me da decirlo (claro, nunca llegué al extremo de mis compañeras: "¡¡¡¡vino Paulina Rubio y yo le serví el agua de horchata!!!", joder, qué pena ajena). Después de dos meses tiré el mandil y conservé las playeras, estaban chidas.
Me despedí con un regalo para mi Rober y otros amigos. Los invité a "La Panza..." no a comer, sino a TRAGAR. Y lo mejor de todo es que yo no pagué ni un euro, ellos sólo un poquito, quizá la cuarta parte, jiji. Todo corrió por cuenta del dueño y él, ja, ni se enteró. Pues sí, mi trabajo era tan culero que me hizo sentirme contenta de sacar Coronas (ah, no Coronitas en España, no vaya a ser que los Reyes se confundieran) y Pacíficos para mis cuates.
Una piedra en el camino se la encuentra cualquiera, la mía al menos estuvo aderezada con chilaquiles... mmmmhhhh.

14 de mayo de 2008

La cursilería no tardó en el cajón

¡Joder! ¡Es que es mi primer regalo! ¡es que sus pies son relindos!

9 de mayo de 2008

10 de mayo (II)

¿Ir o ir a mi Primer festival del día de las madres? Gran, gran dilema: ¿a quién no le gusta que le hagan un homenaje? ¿a quién no le gusta, en el fondo, todo ese culto a la madre, sobre todo, cuando "la madre" eres tú? ¿quién se puede resistir a una hermosa bebé con enormes ojos (Milena) vestida de china-poblana y no sacar el lagrimón?
-Bueno, ya pero "eres feminista", entonces... (cara de tristeza, mmmhhh, pero me gustan los regalos, ji,ji y... pues todo lo que puse arriba, chale).
-Sí, sí, pero además deberás soportar a todas las otras "mamaces" (que, by the way, como tú) se empujan para estar en primera fila y se disputan el primer lugar para ver quién se parece más a Marga López y, claro, a los "papaces" que, muertos de envidia, coraje y celos, jijiji, se encargan de tapar con sus cámaras a las "mamaces" que están sentadas atrás (Sí, pinche vieja cabrona, te chingas y ahora no te voy a dejar ver).
Ya, al final, no fui y tampoco siento que me haya perdido de nada. Como siempre digo, la maternidad, sus mitos y sus cultos me cagan hasta que tocan mi relación con Milena, JODER, ES MI PINCHE DEBILIDAD. En este momento, como para ella no significó nada ir o no ir, tampoco para mí tiene gran sentido... así que guardaré la cursilería en mi cajón de tangas... hasta nuevo aviso.